El transporte en Jordania se articula en torno a una moderna red de carreteras, tres aeropuertos comerciales y un pequeño sistema ferroviario. El país es un centro de tránsito de mercancías hacia Irak, Siria y la región en general, lo que ha impulsado una fuerte inversión en infraestructuras.

El Aeropuerto Internacional Reina Alia, al sur de Amán, es la principal puerta de entrada internacional y el centro de operaciones de la compañía de bandera Royal Jordanian; el Aeropuerto Civil de Amán (Marka) presta servicio a rutas regionales y chárter, y el Aeropuerto Internacional Rey Hussein, en Aqaba, sirve al sur y a la costa del mar Rojo. Los tres gestionan vuelos internacionales.

La red de carreteras es la columna vertebral del país: varios miles de kilómetros de vías principales y rurales conectan Amán con todas las gobernaciones, incluidas la Carretera del Desierto y la pintoresca Carretera del Rey. El transporte público urbano lo prestan autobuses, como el Amman Bus y el sistema de tránsito rápido de autobuses Amán-Zarqa, mientras que los taxis compartidos y los coches privados con conductor cubren los trayectos interurbanos. El histórico ferrocarril del Hiyaz, construido en la era otomana, transporta hoy sobre todo mercancías, y está previsto un proyecto de ferrocarril nacional. Para el visitante, contratar un coche con conductor es la forma más cómoda de combinar los lugares más remotos del país.