Jordania tiene uno de los sistemas sanitarios más avanzados de Oriente Próximo y es un destino líder de turismo médico en la región. El sistema es una combinación de proveedores públicos y privados: el Ministerio de Salud gestiona una red de hospitales y clínicas, los Servicios Médicos Reales atienden a las fuerzas armadas y sus familias, y los hospitales privados de Amán son modernos y están acreditados internacionalmente.
El país destaca especialmente en cardiología, oncología, tratamientos de fertilidad y trasplantes de órganos; el Centro Oncológico Rey Hussein de Amán es uno de los hospitales oncológicos más respetados de la región. Muchos médicos y enfermeros jordanos se han formado en el extranjero y hablan inglés, lo que hace del país un destino atractivo para pacientes de todo el mundo árabe.
Los jordanos disfrutan de una esperanza de vida relativamente alta, de unos 75 años, y el gobierno presta servicios públicos de salud a través del sistema de Seguro de Salud Civil. El seguro médico privado está disponible y es muy utilizado. El sector afronta presiones derivadas del crecimiento demográfico y del alto coste de la atención avanzada, pero el gasto sanitario ha aumentado de forma constante y el país sigue invirtiendo en formación médica, tecnología y capacidad hospitalaria.
